Recomendaciones de Ortodoncia

Antes de iniciar el tratamiento de ortodoncia, el paciente deberá estar en condiciones de salud bucodental correcta. Es imprescindible no presentar caries ni sarro.

Es fundamental mantener una escrupulosa higiene oral durante el tratamiento de ortodoncia y (aunque el uso de aparatología intraoral facilita el cúmulo de placa) si la higiene es deficiente estarás favoreciendo a la aparición de enfermedad periodontal, de manchas y de caries (durante y después del tratamiento) así como un retraso importante del mismo, ya que dificultarías el trabajo del ortodoncista y puede decidirse no continuar con la visita el día que la higiene no sea la adecuada. Por tanto, es conveniente que traigas el cepillo de dientes en cada cita.

Debido a las condiciones inherentes a cada individuo, su colaboración y a las limitaciones que pudiera interponer la naturaleza, no siempre se consiguen los resultados esperados en todos los pacientes. El factor desconocido en toda corrección con ortodoncia u ortopedia maxilar es “la reacción del paciente al tratamiento”. Si sigues al pie de la letra las indicaciones el tiempo de tratamiento puede acortarse.

El listado de problemas nos dirige a un plan de tratamiento y unos objetivos que se pueden lograr en una etapa de aparatología fija, dependiendo de manera importante, la colaboración del paciente.

Al final del tratamiento se colocará un retenedor para mantener la alineación que se ha logrado con el tratamiento.

Recomendaciones para el paciente en retención

Una vez retirados los aparatos, termina el tratamiento activo, pero queda un periodo muy importante de retención.

Las revisiones serán cada 3 o 6 meses hasta el alta definitiva.

Los dientes necesitan tiempo para adaptarse a sus nuevas posiciones y pueden variar, fundamentalmente si:

  • persisten malos hábitos
  • existen terceros molares
  • no ha finalizado el crecimiento.

Los retenedores son aparatos que están diseñados para mantener los dientes en la posición deseada ya que los dientes se mueven durante toda la vida.

Los aparatos de retención nos ayudan a detectar el más mínimo cambio y en ese caso, hay que consultar al ortodoncista.

Al principio debemos ser muy constantes en su uso, para evitar que los dientes vuelvan a su posición original.

El retenedor superior habitualmente es removible y debes:

  • Llevarlo puesto todo el día, incluso para dormir.
  • Solo lo quitarás para comer y debes mantenerlo siempre limpio.
  • No moverlo con la lengua. Puede dañar tus dientes.
  • Lavarlo con un cepillo y agua templada jabonosa en cada comida.

Te acostumbrarás rápidamente a él y podrás hablar sin problemas.

Cuando no esté puesto, guardarlo en una caja especial (nunca en una servilleta en el bolsillo porque se puede perder o romper).

El retenedor inferior habitualmente es fijo y debes:

  • Cepillarlo minuciosamente ya que suele acumularse sarro.
  • Usar seda dental por debajo del alambre entre los dientes.
  • Si notas que se mueve, se ha despegado o se cae; pide cita urgente para valorarlo.