Recomendaciones para el paciente sobre el manejo, cuidado y mantenimiento de prótesis removible

  • Los primeros días procure  masticar con cuidado, para no morderse y no sobrecargar las encías y los dientes doloridos.
  • Mastique suavemente alimentos blandos y no pegajosos, pasando poco a poco a comer productos de mayor consistencia.
  • Para tratar las heridas (generalmente dolorosas), puede utilizar colutorios, pomadas o geles calmantes y cicatrizantes.
  • Si tiene dolor intenso al morder, o aparecen heridas, acuda inmediatamente a la consulta del dentista, para que le realice los alivios pertinentes en sus prótesis y le prescriba, en su caso, tratamiento.

COMO PONER Y QUITAR LOS APARATOS (COLOCACIÓN Y DESINSERCIÓN):

  • La colocación y extracción de las prótesis removibles es una cuestión de costumbre, que se adquiere rápidamente, aunque al principio puede requerir un poco de paciencia, hasta aprender en qué dirección deben hacerse los movimientos de empuje y tracción.
  • Para poner los aparatos, debe utilizar siempre los dedos. Situará las zonas con “ganchos” sobre los dientes que sirven de sujeción, y seguidamente presionará con los dedos hasta que baje a su debido sitio, momento en que suele notarse un “clic”
  • No fuerce nunca la prótesis, ni muerda sobre ella para llevarla a su lugar, porque al morder se hace tanta fuerza que pueden deteriorarse algunos de sus elementos o dañarse las mucosas.
  • Para quitarse las prótesis, se debe traccionar de ambos lados de la misma a la vez (¡nunca de uno sólo!). Para ello se traban las uñas de los dedos índices y pulgares de ambas manos en los ganchos o en los bordes de la prótesis (poniendo especial cuidado en no dañar las encías).

CUIDADOS E HIGIENE:

  • Después de cada comida debe lavar las prótesis y la boca.
  • Las prótesis se deben limpiar, al menos una vez al día, con un cepillo especial para prótesis (de venta en farmacias) o un cepillo de uñas con cerdas de nailon, y jabón neutro, para evitar la formación de sarro y el depósito de tinciones, después aclárelas muy bien con agua.
  • Es especialmente importante la limpieza de las partes metálicas, sobre todo las que contactan con los dientes (cara interna o cóncava de los ganchos). Para ello, pueden frotarse con un bastoncillo empapado en alcohol, hasta que la superficie quede brillante. Si quedan mates o deslustradas, es que están cargadas de placa bacteriana, que pueden producir caries y desgastes, debido a los ácidos que dicha placa produce. Sin embargo, si están libres de placa, es decir, brillantes, no producen ni lo uno ni lo otro.
  • Conviene quietar las prótesis para dormir, con el fin de que los tejidos descansen diariamente unas horas de la presión a la que pudieran verse sometidos.
  • Para evitar golpes y deformaciones mientras están fuera de la boca, conviene conservar las prótesis en agua, a la que puede añadir pastillas desinfectantes comercializadas para ese menester.
  • Se debe realizar una revisión cada seis meses para observar el estado de los dientes y mucosas, detectar desgastes en los dientes y realizar las adaptaciones apropiadas para corregir los desajustes provocados por el cambio de forma de los maxilares y de la posición de los dientes, que siempre ocurren con el paso del tiempo.